De viaje con los reyes magos / In viaggio con i Re Magi / Traveling with the Wise Men

de Stefano Carbone


Si pudiera elegir,

pediría a los Reyes Magos

que me lleven en su viaje de vuelta,

arena de hielo nocturno,

una marcha sin brújula ni norte

después de cumplir mi propósito.


Alcanzaría así el fin del mundo

hasta superar el horizonte,

en búsqueda de mi propia constelación

volviendo a empezar desde cero.


Que llegar al destino siempre me da angustia

prefiero buscarme en el ignoto,

anhelo imparable como un vuelo

acabando mis miedos en un cielo sereno.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


In viaggio con i Re Magi

di Stefano Carbone

Se potessi scegliere,

chiederei ai Re Magi

di portarmi nel loro viaggio di ritorno,

sabbia di gelo notturno,

una marcia senza bussolo o nord

al terminare dei propositi.

Raggiungerei così la fine del mondo,

fino a superar l’orizzonte,

alla ricerca d’una costellazione tutta mia

ricominciando da zero


giacché arrivare ad un destino sempre m’angustia,

preferisco cercarmi nell’ignoto,

anelo inarrestabile come un volo

addormentando le mie paure in un cielo sereno.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


Traveling with the Wise Men

by Stefano Carbone


If I could choose,

I would ask to the Three Wise Men

to take me on their return,

night ice sand,

a march with no compass or North

after completing my purpose.


So, I could reach the end of the World

until I cross the horizon,

in search of my own constellation

starting over from scratch.


’Cause arriving at a destination always made me anxious

I prefer to look for myself in the Unknown,

an unstoppable yearning like a flight

ending my fears in a clear sky.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Cartulina de navidad / Cartolina di natale / A Christmas card

de Nankurunaisa Tsuki y Stefano Carbone


Llegan las fiestas de fin de año

junto a las luces y al color

verde rojo, oro y blanco

tiempo sagrado de tu hogar.


Las calles son frías a la sombra de Yule,

corazones congelados buscando amor.


El cielo está repleto de estrellas

que bajan en copos de nieve

para recordarte lo bello del hoy,

un hechizo de fraternidad pronunciado en voz alta.


Así volvemos el amor en actos,

para que no se quede un sueño

que el tiempo pueda borrar.


Magia y esperanza de un don

que no tiene en cuenta tu color, procedencia o género:

la bondad no se encierra entre confines.


Sé feliz y haz feliz

que la vida corre rápida, gota a gota,

una pequeña estalactita, que se derrite,

lenta y constante

levantando nuevas bases para impresionantes alturas.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


Cartolina di natale
di Nankurunaisa Tsuki e Stefano Carbone


Son giunte le feste di fine anno

insieme a luci e colori:

verde rosso, oro e bianco

tempo sacro del tuo focolare.


Le strade fredde giacciono inermi all’ombra di Yule,

cuori gelati in cerca d’amore.


Il cielo è pieno di stelle

che scendono placide in fiocchi di neve

per ricordarti la bellezza dell’oggi,

un incantesimo di fraternità pronunciato a voce alta.


Così trasformiamo l’amore in atti,

perché non rimanga un sogno

che il tempo potrebbe cancellare


magia e speranza di un dono

che non tenga conto del tuo colore, origine o genere:

la bontà non può essere racchiusa dentro confini.


Sii felice e rendi felice

giacché la vita scorre veloce, goccia dopo goccia,

come una piccola stalattite, che si scioglie, lenta e costante

sollevando nuove basi per incredibili altezze.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


A Christmas card

by Nankurunaisa Tsuki and Stefano Carbone


End of the year celebrations are coming

With their lights and colours:

green, red, gold and white

a sacred time of your home.


Streets are cold in the shadow of Yule,

frozen hearts searching for love.


Sky is full of stars

that come down like snowflakes

to remind you the beauty of today,

a fraternity spell pronounced aloud.


So we turn love into acts,

in order that this does not remain a dream

that time can erase.


Magic and hope of a gift

that does not consider your colour, origin or gender:

goodness can’t be enclosed in to confines.


Be happy and make happy

cause life runs fast, drop by drop,

a small stalactite, which melts, slow and steady

raising new foundations for incredible heights.



Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.



El tiempo que vivo / Il tempo che vivo / The time that i live

de Stefano Carbone


El tiempo que me dieron es sagrado

un rayo de sol entre las nubes

y lo viviré

gozando de cada latido

hoy y SIEMPRE

a pesar de las heridas en mi cuerpo.


Dejaré de lado un trozo de esperanza

como una tarta que espera el último invitado.


El tiempo que vivo es sagrado,

y lucharé con todo mi ser

para que nadie me lo pueda regañar.


Un más impreso de prisa en un papel

no cambia la luz que llevo adentro.


Me preguntaste

‘¿Dónde la buscarás en las épocas de eclipses?’

En mis ojos amor.

Los mismos que amanecerán al espejo en cada día que viviré

aquellos que me vieron caer y levantarme

una y otra vez.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


Il tempo che vivo
di Stefano Carbone


Il tempo che mi hanno dato è sacro

un raggio di sole tra le nubi

e lo vivrò godendo ogni battito

oggi e SEMPRE

nonostante le ferite nel mio corpo.


Metto da parte un pezzetto di speranza

come una torta in attesa dell’ultimo invitato.


Il tempo che vivo è sacro,

e combatterò con tutto me stesso

perché nessuno possa rinfacciarmelo.


Un più stampato in fretta su di un foglio

non cambia la luce che mi porto dentro.


Tu mi hai chiesto

‘Dove lo cercherai nel tempo dell’eclisse?’

Nei miei occhi, amore mio.

Gli stessi che sorgeranno nello specchio ogni giorno che vivrò.

Quelli che mi hanno visto cadere e rialzarmi

ancora e ancora.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


The time that I live

by Stefano Carbone


The time they gaved to me is sacred

a ray of sunshine through the clouds

and I will live it

enjoying every beat

today and ALWAYS

despite the pain in my body.


I’ll put aside a piece of hope

like a cake waiting for the last guest.


The time that I live is sacred,

and I will fight with all of me

so no one can scold me for it.


One plus printed quickly on a paper

Doesn’t change the light I carry inside.


You asked me

‘Where will you find it in eclipse times?’

In my eyes, my love.

The same ones that will dawn in the mirror on each day I will live.

Those who saw me fall and rise up

again and again.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Ruido / Rumore

de Stefano Carbone


Que ruido que hace el viento,

como arañazos de plata,

un verdugo de otoño que me recuerda que es hora de perder mis hojas,

dejarlas en el más allá

sin demorar en mirarlas en los recuerdos

sueños de metal galvanizado,

más duros que la melancólica noche

que alarga sus sombras por quitar una hora demás.


La noche hambrienta que desea retomar el mundo, 

regalándole un descanso

en espera de una nueva germinación.


Y hoy, en este último atardecer

enciendo una llama danzante en honor de Samhain:

el encuentro prohibido de los ancestros

en viaje para la tierra de sus cercanos.


Dejaré el pan encima del altar,

para que tengan sustento.

Y me pondré en la cama

atento a no emitir algún suspiro

por lo que pasó y nunca volveré a vivir.


Danzan las nubes junto a la luna,

y el gris suspirar del Támesis

me susurra el tormento que pertenece a otro mundo

alejado en palabras y conceptos.


Queda el frio de octubre,

que ya toca a la puerta,

o quizás sea solo el viento 


Y que ruido que hace esta noche.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


Rumore

di Stefano Carbone



Che rumore che fa il vento,

come graffi d’argento,

un carnefice d’autunno che mi ricorda che è il momento di perdere le foglie,

lasciarle nell’aldilà

senza indugiare nel rimirarle nei ricordi,

sogni di metallo galvanizzato,

più duri della malinconica notte

che allunga le sue ombre per divorare un’ora in più.


La notte affamata vuol riprendersi il mondo,

regalandogli una pausa

in attesa di un nuovo raccolto.


E oggi, in questo ultimo tramonto

accendo una fiamma danzante in onore di Samhain:

l’incontro proibito degli antenati

in viaggio verso la terra dei loro cari.


Lascerò il pane sull’altare,

in modo che abbiano sostento.

E andrò a letto,

attento a non emettere neppure un sospiro

per quello che è successo e che mai più vivrò.


Le nubi danzano accanto alla luna,

e il grigio sospiro del Tamigi

mi sussurra il tormento che appartiene a un altro mondo

lontano per parole e concetti.


Resta il freddo di ottobre,

che già bussa alla porta,

o forse è solo il vento


E che rumore che fa stanotte.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Desmadre / Casino

de Stefano Carbone


No te dejé otra opción que olvidarme

colapso de un frágil segundo sabor a albaca

cual simulacro del antiguo sur

ancestral madre de mis poemas.


De que me vale el vino y las copas

o el asombro de la noche en las calles de esta ciudad,

de que me vale el olor a libertad

que respiro sin pausa cada segundo de este viaje


Me vale verga


asombrado de recuerdos

como un látigo que quiso domesticarme

agonía frente una selva de acero y betún.


Me quedan todavía unos atardeceres de gris metal

la vela de un tenue delirio encarcelado en jaulas de opulencia.


Mis alas

sí 

las recuerdo

el fuerte rumbo enredado en sábanas manchadas de tu respiro

el sabor agridulce de la ausencia de tu rostro de papel.


La mar y sus olas, el puerto alejado,

y la tempestad bajo mis ojos

tiernos como el relámpago para el barco.


La energía nueva del otoño que me acaricia la piel soltera

navegando entre arterias en búsqueda de una nueva corona.


Pero me cabe todavía un verso en este desmadre:

aun me haces falta

a pesar de ser ya como el viento intangible

que corre así rápido

que ni el rencor más profundo

será capaz de agarrarlo.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


Casino

di Stefano Carbone


Non t’ho lasciato altra scelta che dimenticarmi

collasso di un fragile secondo al sapore di basilico

quale simulacro di un antico sud,

la madre ancestrale della mia poesia.


Che mi importa del vino e i lieti calici?

O le meraviglie della notte

cosparse per le strade di questa città,

Che mi importa il profumo della libertà?

che respiro senza sosta ad ogni secondo di questo viaggio


Non me ne importa un cazzo


Stupefatto dai ricordi:

una frusta che desiderava domarmi,

l’agonia dinnanzi ad un bosco di acciaio e bitume.


Mi resta ancora qualche tramonto d’asfalto grigio

la candela di un fioco delirio incarcerato in gabbie di opulenza.


Le mie ali

Sì, me li ricordo

il forte fluire aggrovigliato nelle lenzuola macchiate dal tuo respiro

il sapore agrodolce dell’assenza del tuo volto di carta.


Il mare e le sue onde, il porto lontano,

e la tempesta sotto i miei occhi

dolce, come il fulmine per una nave.


La nuova energia dell’autunno che accarezza la mia pelle solitaria

navigando tra le arterie alla ricerca di una nuova corona.


Ma ho ancora un verso in questo casino:

ho ancora bisogno di te

nonostante io sia già come il vento intangibile

che corre così veloce

che nemmeno il risentimento più profondo

riuscirà ad afferrarlo.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Fotos / Foto

de Stefano Carbone


I

Me acabo de encontrar unas fotos,

en las que tú y yo estamos tan cerca,

que parecemos cielo y nubes,

tormenta que nace de un clima sereno.


Sacaste las alas y fabricaste vientos,

a pesar de mi miedo al vacío:


Filosofía,

pensamientos difuminados en el laberinto del ser.

Historia,

rincones olvidados de un mundo que no quise ni querré.


Y elegí el camino escarpado: inventar mi propia histeria,

una elección atrevida, pero siempre mi elección.


Una realidad escondida que las fotos no pueden atrapar.


II

Nada nuevo bajo este sol,

probando e intentándolo otra vez,

a pesar del tiempo y los fracasos,

siguiendo de fe y de pie.

Más allá de confines y naciones.


Todavía queda un hueco en mi alma:

es tu hogar,

un recuerdo que no cabe en estas fotos.


Sangre que une la vanidad de dos inquietos,

terremotos de distintas magnitudes.


Valdrá esta ausencia como la falta de pan y vino,

sustento de alma y cuerpo

para quien nació de campesinos.


Pero aún no me pierdo en el llanto,

nos veremos en el mismo girón:

el de la gente que no teme cambiar su destino.



Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


Foto

di Stefano Carbone


Ho appena ritrovato alcune foto,

dove io e te siamo così vicini,

che sembriamo cielo e nuvole,

la tempesta che nasce dal sereno.


Hai aperto le tue ali creando venti

nonostante la mia paura del vuoto:


Filosofia,

pensieri confusi nel labirinto dell’essere.

Storia,

angoli dimenticati di un mondo che mai ho voluto né mai vorrò.


E ho scelto un sentiero impervio: inventare la mia isteria,

una scelta audace, ma pur sempre la mia scelta.


Una realtà nascosta che le foto non possono catturare.


II

Niente di nuovo sotto al sole

provando e riprovando,

nonostante il tempo e gli insuccessi,

con fede e restando in piedi,

oltre i confini e le nazioni.


C’è ancora un vuoto nella mia anima:

lì è il tuo posto,

un altro ricordo non registrato in queste foto.


Sangue che unisce la vanità degli irrequieti,

due terremoti di diversa magnitudo.


Questa assenza è come la mancanza del pane e del vino,

sostento dell’anima e del corpo

per coloro che son nati contadini.


Ma ancora non mi perdo nel pianto.

Ci rivedremo nello stesso girone:

quello di chi non ha paura di cambiare il proprio destino.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Micropoema Besos / Baci / Kisses

Besos

de Stefano Carbone

Nunca te eché de menos,

solo nuestros besos me faltan:

rimas gemelas

en un mundo que nos vive en prosa.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


Baci

di Stefano Carbone


Mai ti degnai di un ricordo,

solo mi mancano i nostri baci:

rime gemelle

in un mondo che ci vive in prosa.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


Kisses

by Stefano Carbone


I never miss you,

but the fault is in our’s kisses

eye rhymes

in a world who make us live in prose.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

La luna de Kabul / La luna di Kabul

de Stefano Carbone

Quien sabe a que huele la luna de Kabul,

si tiene sabor a frescor de verano que se acaba

o a lo mejor a soledad, simulacro de una gran ciudad abandonada

o a libertad de alejo, el mismo que impera entre tu y yo,

cenizas despedidas en la inmovilidad del aire agostina.


Quien sabe a que resuenan las calles de Kabul,

si echan de menos el cantar sereno por una paz estrangulada,

la noche artificial de los insomnes,

el pulcro esplendor acromado de un satélite de plástico.


Quien sabe a que huele la luna de Kabul,

tal vez a miedo apilado, como ladrillos rojos en ruina,

a silencio después una explosión,

a amarse a escondida huyendo de las miradas ajenas

a lecturas prohibidas o a sangre inocente:

quizás a muerte.


Quien sabe a que huelen las calles de Kabul:

esperanza abandonada, una paz fallada que nunca le fue consagrada.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


La luna di Kabul

di Stefano Carbone


Chissà di cosa profuma la luna di Kabul,

se ha il sapore della frescura sul finir dell’estate

o forse di solitudine, simulacro di una grande città abbandonata

o di libertà nella lontananza, la stessa che impera fra me e te,

cenere dispersa nell’immobilità dell’aria d’agosto.


Chissà a cosa risuonano le strade di Kabul,

se sentono la mancanza del sereno canto di una pace strangolata,

come una notte artificiale per gli insonni,

il pulcro splendore cromato di un satellite di plastica.


Chissà di cosa profuma la luna di Kabul,

forse di paura accatastata, come rossi mattoni in rovina,

di silenzio dopo un’esplosione,

o ad amari clandestini, fuggendo dagli sguardi altrui

di letture proibite o sangue innocente:

forse di morte.


Chissà di cosa profumano le strade di Kabul:

speranza abbandonata, una pace fallata che mai gli fu consacrata.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Huracán / Uragano

de Tsuki Nankurunaisa y Stefano Carbone


Con solo recordarte

vuelvo a sentir las emociones

que solo viví a tu lado

y me pregunto ¿qué es el amor?


En retrospectiva entiendo

emociones multiplicadas por un millón

emociones que la luna guarda en su corazón

sobre esta historia de amor


Cuantas noches hablé a la luna

desde mi balcón

nuestro puente de plata

baúl de ilusión


Nefelibata me quedo esperando tu respuesta

esperando escuchar

ese melifluo susurro en el aire


¿Cómo olvidar tu serendipia mirada,

que me hechizó de este sempiterno amor?

¿Y qué me queda de ti y de esta espera septembrina?

Amaranto de remembranza, lo único que me acerca a tus labios

ya sin palabras o paladar, incapaz de proferir o denegar un sosiego.


Esta noche voy a diluirme de suspiros,

encadenada a tu imagen evanescente,

tu cálida mirada aniquilada contra una pared fría.


El silencio entre tú y yo: ahogo de infelicidad,

que congela paso y piernas, aunque no detenga las ganas

junto a un puñado de libertades ahorcadas por tu rostro.


Amor, mi vida se nutre de arias nocturnas,

así que no me pidas de quererte en la espera,

no puedo detener el deseo: un huracán vive de revolución.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.



Uragano

di Tsuki Nankurunaisa e Stefano Carbone


Con il solo ricordarti

torno a sentire le emozioni

che ho vissuto unicamente al tuo fianco

e mi chiedo: cos’è l’amore?


Col senno di poi ho capito

che sono emozioni moltiplicate per un milione

emozioni che la luna custodisce nel suo cuore

in questa storia d’amore


Quante notti ho parlato con la luna

dal mio balcone

il nostro ponte d’argento

un baule d’illusione


Sognante resto in attesa di una tua risposta

in attesa di sentire

quel mellifluo sussurro nell’aria


Come dimenticare il tuo sguardo di serendipità,

che mi ha stregato di questo amore sempiterno?

E cosa mi resta di te e quest’attesa settembrina?

Amaranto di ricordo, l’unica cosa che mi avvicina alle tue labbra

già senza parole né palato, incapace di pronunciare o negare la quiete.


Stanotte mi diluirò di sospiri,

incatenata alla tua immagine evanescente,

un tenero sguardo annientato contro un muro freddo.


Il silenzio tra me e te: affogo d’infelicità,

che raggela passo e gambe, anche se non ferma la voglia

insieme a un pugno di libertà, impiccate in onore del tuo volto.


Amore, la mia vita si nutre di arie notturne,

quindi non chiedermi d’amarti nell’attesa,

non posso fermare il desiderio: un uragano che vive di rivoluzione.


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

Qué puedo decir de nuevo / Cosa posso dire di nuovo

de Stefano Carbone


¿Qué puedo decir de nuevo que ya no dije con otras palabras?

Que el mundo es un lugar inseguro lleno de llanto y aflicción,

que ya ni podemos salir de casa sin arriesgarnos a morir,

que ni necesitan una motivación (una sonrisa dibujada en tu rostro es suficiente)

para condenarnos a muerte.


¿Qué puedo decir de nuevo que ya no grité en otros idiomas?

Que el cielo y el mar no nos pertenecen si somos capaces de causar tanto dolor,

que ni tierra ni viento sobreviven a nuestra estancia

ni el océano sigue mojado por nuestra cutre codicia.


¿Qué puedo decir de nuevo que no hayan ya llorado otros?

El mundo habla por sí mismo y su idioma encima de nuestras lenguas

se vuelve veneno: un golpe mortal en la cara que para (sin piedad) tu respiración.


¿Qué puedo decir de nuevo?

Quizás que toda esta violencia ya me tiene harto

y no queda hueco en mi corazón para sentir piedad

por quien disemina tanta rabia contra una vida inocente.


Así me mancho de sus mismos pecados

una furia ciega pero con otro nombre:

Miedo (de ser el próximo).


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.


Cosa posso dire di nuovo

di Stefano Carbone


Cosa posso dire di nuovo che non abbia già detto con altre parole?

Che il mondo è un luogo insicuro pieno di pianto e dolore,

che non possiamo nemmeno uscire di casa senza rischiare di morire,

che non hanno nemmeno bisogno di una motivazione (basta un sorriso sul tuo viso)

per condannarci a morte.


Cosa posso dire ancora che non ho già gridato in altre lingue?

Che il cielo e il mare non ci appartengono se siamo capaci di causare tanto dolore,

che né la terra né il vento sopravvivono al nostro passaggio

che nemmeno l’oceano rimane umido a causa della nostra squallida avidità.


Cosa posso dire ancora che altri non abbiano già sofferto?

Il mondo si descrive da solo e il suo idioma si trasforma in veleno sulle nostre lingue:

un pugno mortale dritto in faccia che pone fine (senza pietà) al tuo respiro.


Cosa posso dire di nuovo?

Forse che tutta questa violenza mi ha stancato

e non c’è nemmeno un angolo del mio cuore che provi pietà

per chi vomita tanta rabbia contro una vita innocente.


Così mi macchio dei loro stessi peccati

un furore cieco ma con un altro nome:

Paura (di essere il prossimo).


Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.