Huracán
de Tsuki Nankurunaisa y Stefano Carbone
Con solo recordarte
vuelvo a sentir las emociones
que solo viví a tu lado
y me pregunto ¿qué es el amor?
Poesía y Collage
Huracán
de Tsuki Nankurunaisa y Stefano Carbone
Con solo recordarte
vuelvo a sentir las emociones
que solo viví a tu lado
y me pregunto ¿qué es el amor?
de Stefano Carbone ¿Qué puedo decir de nuevo que ya no dije con otras palabras? Que el mundo es un lugar inseguro lleno de llanto y aflicción, que ya ni podemos salir de casa sin arriesgarnos a morir, que ni necesitan una motivación (una sonrisa dibujada en tu rostro es suficiente) para condenarnos a muerte.Sigue leyendo «Qué puedo decir de nuevo / Cosa posso dire di nuovo»
Tραγῳδία
de Stefano Carbone
Me gustaría tenerte aquí,
como si fuéramos Patroclo y Aquiles,
enrollados en una cama demasiado pequeña
para echarnos de menos.
Un momento de pura luz, antes de la tragedia.
de Nankurunaisa Tsuki
Voz de angustia en mi pecho
cuando pienso en ti
no quiero despertar de esta locura
si solo los prejuicios no me alejarán de ti
de Stefano Carbone
El perfumen de la aurora:
tú,
espejo de gracia divina, belleza indefinible,
género sin confín que abarca el brotar del infinito.
de Stefano Carbone
Cuánto puede doler un nombre si no lo sentimos nuestro,
y cuánto puede doler un cuerpo que no reconoces,
reflejos de antimateria, oposición astral al ruido cósmico.
Micropoema Mismo latido/ Lo stesso battito
de Stefano Carbone
Me atrevo a cada beso que nos damos por la calle
así, como para destripar separaciones
y me abandono a esta imparable revolución,
como un planeta que osa seguir una ruta distinta
de las que le impongan otras fuerzas gravitacionales.
de Stefano Carbone
Siento cada golpe en mi pecho,
a pesar de esta hueca lejanía,
el desgarre del derecho de existir,
tiempo robado a tu vida.
de Stefano Carbone
Pinto este día de contrastes,
índigo y violeta,
angustia por el futuro,
una sonrisa fuera de estación,
que resiste a pesar de este viento boreal:
estreno de rencor y de recuerdo.
de Stefano Carbone
Hoy se me quedó solo mi cáscara,
como una casa sin paredes que guarda el techo en equilibrio:
me sobra tiempo para construir,
pero no sé si lo suficiente para gozar del calor de un hogar renovado.